La pizza casera se hace con una masa sencilla de harina, agua, levadura y aceite de oliva que reposa una hora antes de estirarla a mano. Con base de tomate, mozzarella, queso de cabra y pollo salteado, queda tierna por dentro y crujiente por fuera — un capricho de verdad hecho en casa, sin ultraprocesados.
Ingredientes para la masa
- 400 g de harina de trigo
- 200 ml de agua tibia
- 2 cucharadas de aceite de oliva
- 15 g de levadura fresca
- 1 pizca de sal
- Harina adicional para la encimera
Preparación
- Mezcla inicial: En un bol, combinar aceite, agua y levadura. Incorporar harina y sal, mezclando hasta obtener una consistencia aproximada.
- Amasado: Trasladar la masa a la encimera enharinada y amasar 3-4 minutos hasta lograr una masa lisa. Añadir harina o aceite según sea necesario.
- Reposo: Dejar reposar aproximadamente 1 hora hasta que la masa duplique su volumen. Puedes colocarla cerca de una fuente de calor o a baja temperatura en el horno.
- División y estirado: Dividir la masa en dos porciones. Estirar sin aplastar los bordes para mantener el aire. No usar rodillo.
- Relleno: Aplicar base de tomate con ajo, mozzarella, queso de cabra y pollo salteado. Personaliza según tus preferencias.
- Horneado: Cocinar a 220°C durante 15 minutos aproximadamente (2-4 minutos con calor en la base, luego con calor superior e inferior).
- Decoración final: Añadir hojas de albahaca fresca después del horneado para mayor sabor.
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